La Guzmania es un planta única, perfecta para regalar y sorprender a los tuyos. La Bromelia es una planta de interior popular por su atractivo aspecto y sus vistosas brácteas de colores brillantes. Cómo cuidar la Bromelia Luz: brillante, busca un rincón donde esté muy iluminada pero no le toque el sol directamente. Riego regular: Mantén el centro de la roseta (llamado "depósito") lleno con agua limpia. Riega el sustrato moderadamente cuando esté seca, evitando que quede encharcada. Crecimiento: No suele superar el metro de altura. Temperatura: Se adapta bien a temperaturas interiores normales, entre 18-24°C. Evita corrientes de aire frío. Humedad: le gustan los ambientes cálidos y húmedos. Para que la flor dure más, pulveriza a diario agua sobre las hojas. Fertilizante: añadir abono para orquídeas en primavera - verano. Aliméntala con un fertilizante líquido diluido de forma regular durante la temporada de crecimiento, pero evita sobrealimentarla. Curiosidades: la Guzmania pertenece a la misma familia que las piñas, las Bromelias. Mini Tip: regar con agua mineral o de lluvia, que no contenga cal le ayudará a crecer mejor. Floración: Una vez que florece, la bráctea principal puede durar varios meses. Después de la floración, es posible que la planta madre muera, pero a menudo produce retoños o "hijuelos" a su alrededor que puedes separar y trasplantar para obtener nuevas plantas. La Guzmania, si bien no es considerada altamente tóxica para mascotas, puede causar malestar si es ingerida en grandes cantidades. La savia o el látex de la Guzmania pueden causar irritación en la boca, el estómago o el sistema digestivo de perros, gatos u otras mascotas si la mastican o ingieren.